Cómo empezar a dar clases de guitarra - por Tom Hess

Al pensar en empezar a enseñar guitarra, ¿sientes alguna de estas cosas?:
  • Quieres empezar a enseñar guitarra, pero no estás seguro exactamente de qué hacer o cómo hacer las cosas.
  • No siempre estás seguro de cómo enseñar, demostrar, o explicar cosas de la manera en la que entiendan todos los estudiantes y sean capaces de aprender.
  • Te pones nervioso al pensar sobre lo que pasará si tus estudiantes no “lo pillan”, sin importar cuantas veces les expliques como tocar o a entender algo de la guitarra.
  • No estás seguro de si harás un buen trabajo como profesor o no.

 Todos los guitarristas tienen estos mismos miedos cuando empiezan a enseñar guitarra. A veces incluso profesores experimentados los tienen como si no hubiesen sido entrenados, apoyados o enseñados para ser excelentes profesores. En muchos casos, estos profesores han estado enseñando por el método “prueba y error”, o escuchando consejos de profesores “no expertos” que adoran dar consejos sobre cómo dar clase aunque ellos no sean las personas correctas para hacerlo.

He aquí 11 errores que los profesores inexpertos cometen. Apréndetelos para poder evitarlos:


Error 1.- No tener un buen plan para ayudar a los estudiantes a alcanzar sus objetivos. Muchos profesores inexpertos reaccionan y llevan un control lección por lección de sus alumnos. En otras palabras, ellos deciden al empezar cada clase lo que enseñarán al estudiante. El problema es que el profesor atiende a las preguntas del alumno en ese momento y pasa por alto los objetivos a largo plazo.

Otros profesores inexpertos intentarán ser más proactivos (lo que es mejor que ser reactive), pero su error es planear todo demasiado al principio sin tener demasiado tiempo para ver y entender los retos específicos y problemas que tendrán sus estudiantes durante el proceso de aprendizaje durante las siguientes semanas/meses. Desarrollan un método demasiado pronto y lo siguen sin tener en cuenta la flexibilidad que los retos que les surja a cada estudiante durante el camino.

Los mejores profesores hacen un balance entre los dos extremos y son más efectivos ayudando a sus estudiantes a aprender más rápido y superar sus retos y limitaciones.

Error 2.- Pensar que hay básicamente dos cosas que un profesor puede enseñar a cada estudiante:

  • Lo que los estudiantes quieren aprender.
  • Lo que los estudiantes necesitan aprender.


El verdadero error es cómo los profesores afrontan estas dos ideas. Algunos se centran en lo que los estudiantes dicen “querer” aprender (encontrarás exactamente cero profesores con éxito en esta categoría). Otros profesores reconocen que lo que los estudiantes dicen querer aprender y lo que el profesor sabe que los estudiantes necesitan aprender son cosas totalmente diferentes.
Mientras esto es mucho mejor que estar en el primer grupo de profesores, el problema aquí es que muchos de estos profesores fallan al mezclar los dos grupos.

Los mejores profesores están orientados a los objetivos e invierten tiempo en enseñar a sus estudiantes que lo que necesitan aprender ES también lo que quieren aprender. Hacen esto revisando la conversación con el estudiantes sobre sus objetivos y demostrando entonces lo que el estudiante necesita aprender para alcanzarlos (y que esas cosas son congruentes con el deseo de hacerlo). Esto normalmente ayuda a más estudiantes a darse cuenta que lo que quieren es estar centrados en las cosas que les ayudarán a alcanzar sus objetivos y entender que el proceso de hacerlo debería y será agradable incluso si el trabajo se considera un reto. Una vez que la conversación entre estudiante y profesor tiene lugar, es más fácil mantener al estudiante centrado y entonces, los objetivos se alcanzarán más rápidamente.

Error 3.- Puedes calar “más pronto que tarde” a un profesor viendo a sus estudiantes. Lo que encuentras normalmente son estudiantes que han aprendido una cantidad de “cosas”, pero aún no tocan demasiado bien, improvisan bien, componen bien, pero no se expresan bien. El error que muchos, muchos (incluyendo a muchos profesores experimentados) es que fallan en invertir tiempo enseñando a sus estudiantes en base en aplicar lo que ellos ya saben.

Los profesores normalmente pasan mucho tiempo “enseñando nuevas cosas” en lugar de ayudar a sus estudiantes a usar lo que ya han aprendido. El resultado son estudiantes que han aprendido mucho, pero poco hacen bien.

No tengas prisa en enseñar cosas nuevas (incluso si tus estudiantes te lo piden). Es tu trabajo estar seguro que ellos pueden utilizar lo que han pagado por aprender.

Error 4.- No saber cuándo utilizar las prohibiciones o romper los malos hábitos del estudiante. En un mundo perfecto, los estudiantes serían como ordenadores. Simplemente deberías programarlos para hacer correctamente todo a la primera. El problema es que estamos enseñando a personas que a veces se aburren, se frustran, prestan poca atención, se distraen o simplemente quieren tocar algo bien ahora antes de hacer todo perfecto. Algunos profesores no pasan suficiente tiempo para que los estudiantes hagan las cosas de la manera correcta (o al menos en la forma en la que no les obstaculice en un futuro). A veces, los estudiantes tienen lesiones en las manos u otros problemas físicos porque el profesor no se ha dado cuenta o no ha prestado atención en resolver malos hábitos antes de que causen daño.

Otros profesores son totalmente lo contrario, abordando y sobreprotegiendo estrictamente a sus estudiantes para prevenir cualquier posibilidad de que el estudiante desarrolle un mal hábito. El problema es que pocos estudiantes tienen la fortaleza y el deseo de soportar las correcciones constantes de postura, posición de manos, ritmos con la púa, etc. antes de ser capaces de disfrutar tocando durante el aprendizaje.

Los mejores profesores encuentran el equilibrio. Aun así, a veces los malos hábitos deberían ser prohibidos o solucionados, pero debes priorizar los hábitos que corregir antes. Los más graves son aquellos relacionados con la salud (por ejemplo, corregir la posición de la mano que pueda causar daños/síndrome del túnel carpiano, etc.). La siguiente prioridad es la mano que rasga (porque es la mano que estará en automático el 99,9% del tiempo real mientras tocas y es mejor que tu estudiante evite malos hábitos en esta mano).

Error 5.- Errar al establecer expectativas altas pero realistas para tus estudiantes. Algunos estudiantes intentarán practicar duro siempre, pero muchos no. En su lugar, ellos harán lo que hacen en clase… harán lo suficiente para conseguir las expectativas de sus profesores o padres. ¿Por qué muchos chicos no alcanzan el título en el colegio? Respuesta: porque sus padres normalmente no suben demasiado el listón, así que el estudiante hace lo posible para llegar al más bajo (pero aceptable) nivel que ponen sus padres. Muchos profesores no exponen simplemente las expectativas altas pero razonables a sus estudiantes.

Los mejores profesores se comunican y refuerzan las expectativas a sus estudiantes, pero son realistas sobre lo que pueden hacer en cierto tiempo. Lo más importante, no usan una guía estándar para todos los estudiantes. En su lugar, crean expectativas para cada estudiante como individual.

Error 6.- Enseñar demasiado material. Muchos profesores piensan que necesitan siempre estar “enseñando algo nuevo”. El hecho es que esto causa más problemas que los que resuelve a tus estudiantes. Como mencioné antes, los estudiantes necesitan aprender cómo aplicar lo que saben. Así que ¿por qué muchos profesores necesitan enseñar continuamente material nuevo? Hay tres razones:

  1. Se sienten inseguros como profesores así que lo combaten buscando nuevos contenidos para ocultar el hecho de que no saben lo que están haciendo en realidad.
  2. Copian lo que hacen otros profesores… ya sabes, los otros profesores que tampoco tienen demasiado éxito.
  3. Algunos de sus guitarristas lo piden. El problema es que estos estudiantes dicen normalmente “lo he pillado”… ¡cuando en realidad no lo han pillado en absoluto!


Los mejores profesores entienden que ser efectivo y tener éxito como profesor ayuda a sus estudiantes a alcanzar sus objetivos más rápido, mejor y más barato por no estar aportando constantemente contenidos nuevos a sus sacos. En su lugar, enseñan teniendo en cuenta el entrenamiento y la aplicación.

Error 7.- No saber cómo afrontar que un estudiante no “pille” algo que le enseñas. Muchos profesores sin experiencia pasan largo tiempo explicando el mismo concepto de diferentes maneras para que pueda ser entendido por cada estudiante. Además, los guitarristas que luchan por enseñar a sus alumnos a menudo intentan enseñarles a su propio estilo (de manera visual o auditiva, por ejemplo).

Los mejores profesores indagan profundamente para determinar si el estudiante tiene un aprendizaje visual, auditivo o kinestésico (táctil), para enseñarle en función de su estilo de aprendizaje. Los buenos profesores desarrollan analogías, ejemplos, metáforas, ayudas visuales, experiencias de primera mano y un amplio rango de otras cosas que puede ser útil ayudar al estudiante a entender y conservar lo que se ha enseñado.

Aunque la experiencia os ayudará a mejorar en este área, lo más rápido es ser aconsejado o enseñado por un profesor experimentado que pueda ayudarte.

Error 8.- No entender que tus alumnos no siempre tienen que ser enseñados. Sólo porque seas el profesor no significa que tu rol sea siempre el de ser el profesor. Muchos guitarristas se ven a ellos mismos sólo como profesores – quienes exponen y explican cosas nuevas a un estudiante. El problema es que tus estudiantes no necesitan solo aprender cosas nuevas todo el tiempo como tampoco necesitan revisar lecciones anteriores. Necesitan más que eso… mucho más.

Los mejores profesores entienden perfectamente las diferencias entre enseñar y entrenar. El hecho es que la mayoría de los alumnos necesitan ser entrenados tanto como (o más) que necesitan ser enseñados. Céntrate menos en enseñar conceptos nuevos o recordar lecciones antiguas, y más en entrenar a tus alumnos para hacer cosas. Ves paso por paso con ellos. No les digas los pasos, no se los enseñes, en su lugar, camínalos con ellos. Muchos de tus estudiantes pensarán que esto no es necesario y que ya lo saben. La verdad es que muchos alumnos “no lo pillan”, y ahorrareis mucho tiempo (y dinero) entrenándoles correctamente desde la primera vez, cada vez.

Error 9.- No conservar la cantidad. Muchos profesores miden su éxito contando cuantos estudiantes tienen. El número de estudiantes que tengan no es una medida de tu éxito (tengo varios cientos de alumnos, pero ese hecho no implica que yo sea un buen/exitoso profesor). Hay otros hechos (más importante). Uno de esos factores es tu tasa de conservación (ej.: cuanto te duran los estudiantes). Si solo te duran los alumnos durante varios meses, entonces tienes mucho que hacer. Cuando tienes estudiantes que han estudiado contigo durante años, entonces estás haciendo algo más.

Por supuesto que no todos los estudiantes necesitan estudiar años, algunos tienen objetivos específicos que quieren alcanzar y buenos profesores pueden ayudarles a alcanzarlos en unas semanas o meses. Alcanzar estos objetivos es el santo Grial del verdadero éxito; sin embargo, a veces no es tan fácil alcanzar esto cuando esos objetivos son a largo plazo y más genéricos. Presta atención a tus tasas de conservación y encuentra en ellas las que pierden más alumnos y por qué… igual de importante: pregunta a tus alumnos quienes han estado contigo durante mucho tiempo por qué son felices contigo y con tus lecciones. Nunca des las cosas por hecho, obtén la información y haz los cambios cuando sean necesarios.

Error 10.- No tener una buena manera de evaluarte a ti mismo como profesor. Muchos profesores sin experiencia simplemente no saben cómo saber si están haciendo un buen trabajo. El problema existe por tres razones clave:
  • Los otros profesores con quienes se comparan habitualmente son medios o bajos de nivel. Así que el estándar con el que se comparan no es suficiente, ya que el profesor al que se compara no es tan bueno.
  • Enseñar guitarra eléctrica es, en general, muy diferente de enseñar otros instrumentos (ahora sabes por qué un profesor de piano tiene alumnos durante años mientras los profesores de guitarra tienen una media de alumnos que duran menos de un año).
  • La gran mayoría de profesores de guitarra nunca usan una guía para ser un buen profesor. Lo mejor que hacen algunos profesores es preguntar a otros (no tan cualificados) como hacer ciertas cosas, o simplemente copian lo que piensan que hacen otros (lo que no es nada bueno). Lo peor, los profesores que simplemente enseñan utilizando el método “prueba y error”. Todos aprendemos de nuestras experiencias realmente, pero es mejor no utilizar el método anterior.


Error 11.- No tomar responsabilidades como profesor, que obtiene dinero y tiempo de sus alumnos que pagan por aprender y tocar bien la guitarra… en un tiempo razonable de tiempo. Muchos profesores nunca harán nada para mejorar los valores de lo que le proporcionan a sus estudiantes. Hay a menudo una actitud de exceso de confianza que ellos (algunos profesores) tienen al dar clase. Es la actitud “Soy bastante bueno”. ¿Por qué un estudiante debería pagar a un profesor que no es lo suficientemente bueno, no usa la mejor formación o no tiene una actitud seria para mejorar sus técnicas?

A pesar de que no necesites ser un profesor de guitarra experto antes de empezar a enseñar, te lo debes a ti mismo y a cada uno de tus estudiantes para tener la mejor formación, entrenamiento y enseñanza para ser el profesor que podrías y deberías ser. Tu objetivo no es ser “el mejor”, tú eres “lo mejor de ti”. Tan pronto empieces a enseñar, deberías esforzarte para dar lo mejor.

Los mejores profesores son expertos, pero ninguno de ellos empezaron así. Algunos de ellos llegaron allí por el método de “prueba y error”, y realmente, NINGUNO de ellos llegaron a ser así por copiar lo que otros profesores hacían… sino tomando su consejo. De un modo u otro, a ellos les gustaba ser formados, tomaban responsabilidades como profesores serios y hacían lo posible por mejorar… Y adivina, rozaron la gloria, ganaron dinero, son conocidos en su comunidad (gran demanda), están realizados, tener una vida buena, y nunca volver atrás. Ese podrías ser tú… ¡Ese deberías ser tú!



Autor: TOM HESS
Traducido por Paloma Pomares

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2 comentarios :

Wolfgan dijo...

Excelente post.

Santiago Pigmalión dijo...

Muchas gracias Wolfgan :) Échale un vistazo a los demás artículos que tenemos traducidos de Tom Hess (con su consentimiento). Tom Hess es uno de los mejores coaches musicales que existen en la actualidad junto con Steve Vai, al que también recomendamos escuchar encarecidamente. Un abrazo y feliz camino guitarrístico! 😄

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