HAZ MÚSICA



A la hora de estudiar música, como en todo lo que estudiamos o hacemos, hemos de tener en cuenta el fin, el para qué. Es importante darle sentido a lo que hacemos, pues a veces nos enmarañamos con la información y perdemos el rumbo.

La música es arte, es expresión de sentimientos. Cuando estudiamos un instrumento es importante abordar diferentes áreas como la técnica, la lectura, el entrenamiento auditivo, el conocimiento del instrumento... Pero sobretodo hemos de ser conscientes de que estos no son más que RECURSOS, HERRAMIENTAS para llegar a un fin, que es hacer música.

Pregúntate cada vez que tus dedos se posen sobre tu guitarra:
¿Estoy haciendo música?

RECURSOS, HERRAMIENTAS (técnica, teoría, lectura...) ----------> FIN (hacer música)

Ten esto siempre en cuenta. Desde el primer día que toques tus primeras melodías, por muy sencillas que sean, hasta el día que te conviertas en un virtuoso... ten en cuenta lo más importante: expresarte a través de la música, sentirte bien, transmitir y comunicar a otras personas...

Pero falta un punto, un detalle importante... ¿qué es la música? De acuerdo, esta pregunta tiene muchas respuestas, pero concretando más la pregunta, ¿cómo está organizada la música? Me refiero fundamentalmente a CANCIONES, TEMAS.

La música es un lenguaje de expresión, de comunicación, con nosotros mismos, con nuestro subconsciente, con los demás... Hay lenguajes lógico racionales como puede ser la palabra o la matemática. Pero también hay lenguajes que van al alma, al subconsciente o a los sentimientos, como puede ser la pintura. Hay artes que combinan los dos como puede ser el teatro.

La música es un lenguaje especial, el lenguaje universal dicen por ahí. Es un lenguaje que está construido con motivos, con semifrases y frases que se repiten, que juegan y que transmiten emociones y colores diferentes. Estas frases forman estructuras que luego convertimos en secciones dentro de un tema o canción que a su vez se agrupan en obras musicales.

Cuando empiezas a hablar, cuando realizas un discurso, cuando pintas un cuadro, no te quedas a la mitad. Pues bien, cuando aprendas una canción, apréndela entera. Cuando compongas una canción, termínala.

TERMINA LO QUE EMPIEZAS.

No hace falta que lo hagas siempre, a veces sólo te atrae una cierta melodía de una canción, una secuencia de acordes. Pero de vez en cuando, termina una canción. Siente el placer de tocar una canción de principio a fin. Memorízala. Deberías tener al menos dos o tres canciones para tocar de memoria. Cuando alguien piensa en tí, como guitarrista, como músico, eres atractivo.

Después de muchos años de tocar, hay cosas que ya no te sorprenden, las has hecho tantas veces... Ahora prefieres tocar cosas más complejas o simplemente más originales... Pero los demás no ven eso, si a tus amigos les sientas y les tocas una canción entera, realmente van a disfrutar, para ellos es algo nuevo y diferente. Para eso, creo yo que estamos aquí, para compartir lo diferente. Como dice Kavafis en su poema de Ítaca, para que disfrutemos de viajar y traer cosas nuevas a nuestra tierra.

No estoy acostumbrado a escuchar un violín a menudo. Es un instrumento que me encanta. No sé cómo sería escucharlo todos los días. Probablemente se convertiría en algo habitual. Pero alguna vez he ido a casa de un amigo, me he sentado y me he dejado llevar por el sonido de su violín. Es IMPRESIONANTE. Imaginaos como se siente alguien que nunca ha escuchado un buen solo de guitarra eléctrica.

Así que coge esa guitarra, o tu instrumento, y utilízalo para lo que sirve, HAZ MÚSICA. Compártela, aunque sea sólo contigo mismo.

Aprende CANCIONES y CANCIONES y más CANCIONES. De vez en cuando motivos, de vez en cuando frases, de vez en cuando canciones enteras.

Y si puedes algún día, dar un concierto delante de un público (tendrás que dar unos cuantos para perder el miedo y saborearlo), eso no hay palabras para explicarlo.
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