Secretos de sentido común (parte 1) – por Tom Hess

Si piensas que puedes, puedes. Si piensas que no puedes, no puedes.
No importa el nivel musical que tengas ahora mismo, hay montones de retos significantes frente a ti. Tus actitudes y la manera en las que lidies con dichos retos musicales serán los grandes indicadores que determinarán lo que alcanzarás como músico. Si crees que puedes, y tienes voluntad, superarás tus grandes retos, encontrarás un modo o buscarás ayuda de un profesor, coach o mentor que te ayude a avanzar. Si no crees que puedas, ya está, se acabó, porque no podrás.

Una historia real de profecía auto-impuesta.
OK, una pequeña lección de historia podría hacerse larga, así que ahí voy. A principios del siglo 16 en México, existía un gran imperio llamado los “Aztecas”. De hecho, era la civilización más poderosa en Norte América allá por el año 1519. Ese fue el año en el que empezó la conquista española. Cortés trajo consigo a 400 hombres aproximadamente, y con esos soldados derrotarían al imperio Azteca. ¿Cómo derrotaría Cortés al imperio con sólo 400 hombres? ¿Tenían armas superiores o mejores tácticas militares? ¡No! El emperador Azteca (y mucha de su gente) creían en el mito que dice que un día en el futuro, un “dios” volvería a México a destruirles. Cuando los Españoles llegaron con su extraño color de piel, barbas, ropas y armas, los Aztecas “supieron” que no podrían ganar. Ellos creyeron que no superarían el poder de la pequeña armada de Cortés porque pensaban que Cortés era el “dios” que estaba volviendo para destruirles. ¡El Imperio Azteca fue destruido para siempre por una falsa creencia (que Cortés era su “dios” y era imposible e inútil intentar vencerle)! Hay muchas otras derrotas militares en la historia mundial causadas por otros tipos de falsas creencias. Les derrotaron, y si los gobernantes hubieran tenido otras creencias, la historia del mundo habría sido un poco más diferente.

Como ves, los resultados negativos de falsas creencias y el no creer en uno mismo, puede ser devastador para civilizaciones enteras, así que imagina cuanto mal pueden hacer tus creencias negativas para machacar tu habilidad al aprender el instrumento.

Vamos a averiguar donde debería estar tu actitud

  1. Toca algo en tu guitarra que no toques perfectamente aún.
  2. Escucha críticamente tu manera de tocar.
  3. Identifica los problemas e intenta definir por ti mismo cuales son
  4. ¿Cuáles son tus patrones de pensamiento? ¿Qué te dice tu voz interna?

Vamos a poner el ejemplo de que lo que tocas es una escala a gran velocidad. Te darás cuenta que no tocas todas las notas con claridad. Ahora vamos a ver dos tipos de pautas de pensamiento y actitudes que podrías tener sobre ello:

1.- Te dices a ti mismo: Estas notas cada vez suenan menos claras… ¡No puedo hacerlo! ¡Esto suena fatal! Creo que tengo que intentarlo más a fondo… Aún no suena bien… ¡NO PUEDO hacerlo! ¿Puede que no tenga lo necesario?

2.- O te dices a ti mismo: Estas notas cada vez suenan menos claras… Voy a grabarme tocando estas escalas, así puedo escuchar mientras estoy centrado en “escuchar” y no en “tocar”… ¿Dónde parece que comento los peores errores?... ¿Dónde están las mejores notas?... Hmmm, creo que el problema parece ocurrir cuando cambio de cuerda a cuerda cada vez que utilizo el dedo anular… Tal vez, el problema está causado por el fallo de la mano que puntea y tal vez el dedo anular está causando problemas porque no está trabajando independientemente de los otros dedos… Le preguntaré a mi profesor sobre esto y probablemente me dará ejercicios específicos que pueda hacer para fortalecer estos puntos débiles. Entonces seré capaz de tocar estas escalas correctamente.

Los resultados
Obviamente, las diferencias entre estas dos actitudes opuestas es enorme. Más importante es la diferencia en los “resultados” obtenidos de elegir como afrontar el mismo problema con las pautas opuestas y actitudes. La primera actitud ofrece sólo duda de sí mismo, pesimismo, una mala autoimagen y desesperación. La segunda ofrece confianza, autoestima, esperanza, optimismo, seguridad y el deseo de atravesar la dificultad de dominar la técnica. Incluso si trabajas con un buen profesor, que es la mejor manera de mejorar, y con tus pautas de pensamiento, actitud positiva y la manera que tengas de afrontar los retos, harán que haya un avance significativo. ¡Así de simple!

¿Por qué la mayoría de gente falla al intentar convertirse en músicos?
Más de la mitad de la gente en los EE.UU. que han empezado a tocar la guitarra lo dejan en poco más de un año desde que empezaron. Otro porcentaje significativo de gente toca ocsaionalmente, pero no progresa demasiado. ¿Por qué? Bueno, hay algunos factores posibles, pero las dos razones más importantes son:

  • Tienen la actitud primera que se ha mencionado antes.
  • No tienen un buen profesor que les enseñe a largo plazo.

Inactividad: lo peor que se puede hacer
Inactividad (que no haya actividad) cuando la actividad es necesaria, es lo peor que se puede hacer. Se puede aplicar a todas las áreas en la vida. Para mucha gente, la inactividad viene fácilmente y de manera natural. Es muy fácil hacer “nada”. Es muy fácil no tomar clases de guitarra. Es muy fácil “no” encontrar un buen profesor, coach o mentor. Hey, yo tampoco soy perfecto, ha habido montones de veces en mi pasado que también tomé el camino más fácil y no hice nada cuando debería haberlo hecho. Esas decisiones, las de hacer nada (o hacer poco) me proporcionaron…

Arrepentimientos
Hace dos años, me cansé de vivir arrepentido e hice algunas observaciones interesantes sobre ellas: el arrepentimiento es veneno, un residuo tóxico que macera en tu alma. ¿Qué te hace tener arrepentimientos? Muchos de ellos que nos ocurren no son por lo que hemos hecho (o dicho o pensado), sino por lo que no hemos hecho. Nuestros fallos no son la causa principal de nuestros arrepentimientos e infelicidad, es el dejar pasar las oportunidades de crecer, mejorar y hacer las cosas mejor lo que duele más. Piensa en ello.

¿Qué vas a hacer?
En mi Programa de Tutoría de Carreras Musicales, lo primero (y tal vez más importante) que hago como mentor es preguntar a mis alumnos esta pregunta: “¿A qué te comprometerías HOY AHORA MISMO para conseguir tus objetivos?” Incluso si sólo eres capaz de dar un pasito de bebé adelante, dime ¡¿QUÉ HARÁS AHORA MISMO?! Este momento es el primer momento de tu futuro. ¡Tú creas tu futuro con lo que haces en el presente!

Así que, ¿qué vas a hacer ahora? ¿Qué pensamientos vas a permitir que entren en tu mente? ¿A quién llamarás o mandarás un mail? ¿Qué harás el resto del día? ¿Qué vas a hacer ahora mismo? ¿Qué harás en este momento “presente” que contribuya a tu futuro?


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