NANDO CRUZ ... ¿POR QUÉ HACEN MÚSICA?



Es esta ocasión queremos dar difusión al blog de Nando Cruz  " ... periodista musical desde finales de los años ochenta. Ha trabajado en programas de televisión ( Música Moderna de BTV) y radio (Ràdio Ciutat Vella, Catalunya Cultura, iCat FM), pero ha desarrollado casi toda su carrera en la prensa escrita, principalmente en El Periódico de Catalunya y la revista Rockdelux de la que es uno de sus colaboradores más veteranos".

Como véis se trata de todo un veterano de la prensa musical ... al que en los últimos años le ha entrado la sana costumbre de preguntar cada vez que entrevista a un músico por las razones que le impulsaron a dedicarse a esto: quién o qué le introdujo en la música, cómo empezó a componer canciones, por qué lo ha convertido en su forma de vida… y se ha propuesto subir semanalmente (Desde Enero de 2012) algunas de las respuestas que ha recibido de los diferentes artistas en su blog: "Por qué hacen música?"


Para FMTH se trata de una iniciativa realmente interesante,que permite a los lectores del blog conocer un poco más de cerca las inquietudes y motivaciones de nuestros artistas favoritos... podemos encontrar a artistas de estilos muy diferentes, así tenemos desde DJ's como "Oscar Mulero", a Bluesman como "Seasick Esteve", artistas de la movida como "Alaska", o del mismísimo Evaristo Páramos, cantante de "La Polla" ... precisamente os dejamos la respuesta de éste último artista, que como sabéis es un auténtico referente del punk estatal ... 




"¿La verdad? Porque estábamos en un pueblo de 3.500 habitantes y era la muerte: el aburrimiento. El futuro allí era tener un trabajo fijo, salir los domingos con la cuadrilla, buscar una novia estable e irnos muriendo poco a poco de los 18 años en adelante. Eso coincidió por edad con lo que llaman la Transición a ninguna parte, más el conocimiento de drogas, el conocimiento de las mozas… Nos llegó a la vez la música de verbena, Manolo Escobar, el rockabilly de los 50, el rocanrol de tupé y el punk-rock. Y era muy emocionante todo.


Éramos chavales inmortales como todos los chavales de 17 años y había unas revistas que hablaban de una cosa que se llamaba punk-rock. Siempre digo lo mismo, pero es la verdad. De todos los puntos de aquel catecismo nuevo me gustaron dos: que no hacía falta saber tocar para hacerte un grupo y que se podía hablar como se hablaba en la calle, utilizando juramentos y palabrotas. Y las letras hablaban del agobio de vivir, del futuro que nos espera, del no futuro… Me comió el coco a la primera. Leer aquello era como si fueras tú mismo. No saben tocar, se puede hablar normalmente y además hay que decir lo que hay que decir… ¡Joder que sí! ¡Estos somos nosotros! ¡Tenemos que hacernos un grupo!

Esas revistas llegaron al pueblo porque había unos majaras que igual nos gustaba Deep Purple que Kraftwerk que Tangerine Dream que Kiss que todo tipo de grupos revueltos. No teníamos manías con estilos. En un pueblo pequeño no existía todo ese tipo de tonterías. Nos juntábamos por la calle con uno que llevaba el ‘Made in Japan’ de Deep Purple o veías al Txarlie con un elepé de los Motels. Oíamos diferentes tipos de música y al mismo tiempo nos fumábamos aquella mierda de costo que era puta jena pero que a nosotros colocaba. Moscatel, Voll-Damm y porros. ¡Grandes dolores de cabeza, pues! No había más que bares de viejos. Había que intentar salir de esa mierda.



Yo hasta los 17 años o por ahí no me compré ningún disco. En el bar donde subíamos a echarnos unas cervezas con gaseosa después del entrenamiento de fútbol con los juveniles había uno de esos cinteros giratorios en una esquina  de la barra y vi el disco ‘Animals’ de Pink Floyd. Esa fue la primera cinta de casetes que compré. Había leído que era un rollo de hippies: que los cerdos eran los que tenían el dinero, los perros eran la policía y las ovejas éramos nosotros… En la portada se veía prácticamente eso. Luego le dabas la vuelta y veías que el disco se llamaba ‘Animals’ y decías: ¡Ya está! ¡Ya sé lo que quieren decir! Menos mal que no sabíamos inglés…


El Txarlie era pintor de coches en el garaje y como cobraba era el que compraba más música. Nos íbamos con su coche a las parcelarias, que son unos caminos entre parcelas de trigo y de patatas, porque no teníamos ningún bar a donde ir y la casa de los viejos estaba muy mal para ir a fumar porros. El Txarlie tenía un casete normal enchufado con cables a la batería de un Seiscientos y ahí lo oíamos. Poníamos cintas y hacíamos como que teníamos un conjunto. Cada cual tocaba un instrumento con la boca y al final uno cogía una bolsa de patatas fritas y la arrugaba. Cuando oíamos la grabación aquel ruido parecían los aplausos del Hammersmith Odeon, por lo menos…

Era una evasión. Éramos los raros del pueblo. Éramos un espectáculo antes de que nos pusiéramos cresta. Yo era el hijo del gallego y decían: “Ese está jodido, jodido, jodido“. En mi pueblo, si te dicen tres veces jodido es que ya no tienes remedio". ;-)

Podéis consultar su blog en el siguiente enlace
También podéis seguir su Twitter,
Si queréis contactar con él, podéis escribirle a: nandocruz32@gmail.com


Fuente: Nando Cruz

PLASTIC ASHTRAY


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